¿Por qué contratar tecnología a una empresa de ingeniería y no a una de software?
Porque el problema no es programar: es saber qué debe decir un informe, qué partida va en un metrado y por qué un certificado vence a los doce meses. Quien desarrolla aquí es un ingeniero civil colegiado que lleva años firmando esos documentos y entiende el RNE, el ITSE y la obra desde adentro. El software sale con ese criterio puesto.
¿Qué tecnología usan?
Aplicaciones web que corren en Cloudflare (Workers, base de datos D1, almacenamiento R2, tareas programadas) con interfaz propia, correos por Resend y modelos de IA cuando el problema lo pide: lectura de documentos, de fotos y sugerencia de partidas. Sin servidores que mantener ni licencias por usuario; el código y los datos quedan en cuentas a nombre del cliente si así lo pide. Todo lleva pruebas automáticas.
¿La IA reemplaza al ingeniero en los metrados o los informes?
No. La IA prepara: propone partidas, lee planos, ordena fotos y redacta borradores. El metrado y el informe los revisa y los firma un profesional, porque son documentos con responsabilidad. El sistema se diseña para que esa revisión sea rápida y quede registrada.
¿Qué ya existe y qué se hace a medida?
Existen y se pueden probar hoy la app de gestión documentaria y el control de subsanación de actas del portal de clientes. Los informes automáticos, los metrados con IA y los tableros de obra se desarrollan a medida para cada empresa, sobre el mismo motor, con alcance y precio cerrados antes de empezar.
¿Cómo se cotiza un desarrollo?
Con una reunión de diagnóstico sin costo: qué proceso quieres mejorar, con qué lo llevas hoy y qué datos tienes. Con eso preparamos una propuesta con alcance cerrado, entregables, plazo y precio. Si el alcance cambia a mitad de camino, se recotiza, no se improvisa.