La historia sísmica del Perú se puede contar como una lista de desgracias, y así suele contarse. Pero leída con atención dice algo más útil: en cada uno de los grandes sismos falló casi siempre lo mismo, y casi siempre se sabía de antes que iba a fallar.
Esta es la secuencia, y lo que dejó cada evento.
Antes de los sismógrafos: cómo se sabe lo que pasó
Para todo lo anterior a 1940, las magnitudes no se midieron: se estimaron después, a partir de crónicas, actas de cabildo, informes de virreyes, registros parroquiales de entierros y descripciones de daños. El trabajo de referencia en el Perú es el catálogo de Enrique Silgado Ferro, que reconstruyó los sismos más notables ocurridos entre 1513 y 1974.
Por eso, en las fechas coloniales las cifras que siguen llevan «estimada»: son órdenes de magnitud sólidos, no lecturas de instrumento. Lo que sí es de primera mano en esas fuentes es la descripción del daño, que es justamente lo que más nos interesa.
La costa norte también tiene su registro
Existe la idea de que en el norte no tiembla fuerte. La historia dice otra cosa, aunque con intervalos largos entre eventos.
El 14 de febrero de 1619, un sismo destruyó Trujillo, entonces una ciudad de pocas décadas de fundada: cayeron la iglesia mayor y la mayoría de las construcciones, y murieron alrededor de 350 personas. Un siglo después, en 1725, la ciudad volvió a sufrir daños graves. Y el 2 de septiembre de 1759 le tocó a Lambayeque, con destrucción en la ciudad y en los pueblos del valle.
En el siglo XX, el 12 de diciembre de 1953, un sismo en la frontera con Ecuador dañó Tumbes, Corrales y Zarumilla. Ya en este siglo, el 30 de julio de 2021, un sismo de magnitud 6,1 con epicentro cerca de Sullana dañó cientos de viviendas de adobe y quincha en Piura: no fue un gran sismo, y bastó.
1746: el sismo que borró el Callao
La noche del 28 de octubre de 1746 ocurrió el sismo más destructivo de la historia de Lima, con magnitud estimada cercana a 8,6. De los miles de casas de la ciudad quedaron en pie muy pocas, y murieron alrededor de cinco mil personas.
Lo peor vino después. El tsunami arrasó el Callao y lo dejó prácticamente sin sobrevivientes: de sus varios miles de habitantes se salvaron unas pocas decenas. El puerto tuvo que reconstruirse desde cero, y la ciudad colonial que existe hoy en el centro de Lima es, en buena parte, la reconstrucción posterior a ese sismo.
Ese es el evento al que el IGP se refiere cuando habla de la energía acumulada frente a la costa central: desde 1746 ese tramo del contacto entre placas no ha vuelto a liberarse en un sismo de esa talla.
1868: el sur y el tsunami que cruzó el Pacífico
El 13 de agosto de 1868, un sismo de magnitud estimada en torno a 8,5 destruyó el sur del Perú —incluida Arica, entonces territorio peruano— y generó un tsunami que se registró al otro lado del océano, en Japón y Nueva Zelanda. Es uno de los sismos más grandes documentados en América del Sur.
El siglo XX instrumentado
Desde 1940 los sismos peruanos ya tienen registro instrumental, y las magnitudes dejan de ser estimaciones históricas.
| Fecha | Zona afectada | Magnitud | Qué dejó |
|---|---|---|---|
| 24 may 1940 | Lima | 8,2 | Alrededor de 180 muertes y daños extensos en la capital. |
| 12 dic 1953 | Tumbes y frontera con Ecuador | 7,4 | Daños en Tumbes, Corrales y Zarumilla. |
| 17 oct 1966 | Lima y Callao | 8,1 | Cerca de un centenar de muertes; daños en el puerto. |
| 31 may 1970 | Áncash | 7,9 | Más de 67 000 muertes. El sismo más mortal del hemisferio occidental. |
| 3 oct 1974 | Lima y Callao | 8,1 | Daños en el centro histórico y en el puerto; edificios inhabitables. |
| 12 nov 1996 | Nazca (Ica) | 7,7 | Destrucción en Nazca y Palpa, en su mayoría viviendas de adobe. |
1970: Áncash, y por qué no fue solo el sismo
El 31 de mayo de 1970, un domingo por la tarde, un sismo de magnitud 7,9 frente a la costa de Chimbote destruyó ciudades enteras del Callejón de Huaylas. Pero la mayor parte de las muertes no las causó el temblor: el movimiento desprendió del Huascarán una masa de hielo y roca que bajó como aluvión y sepultó Yungay en cuestión de minutos. De la ciudad quedaron cuatro palmeras de la plaza y el cementerio, en un alto, donde se salvaron quienes alcanzaron a subir.
El total de víctimas supera las 67 000 personas, y es el desastre más mortal registrado en el hemisferio occidental. Ese sismo es también el punto de quiebre normativo del país: la primera norma de diseño sismorresistente se incorpora al Reglamento Nacional de Construcciones en 1970, y en 1977 se aprueba la Norma Básica de Diseño Sismo-Resistente, antecesora directa de la actual E.030.
Lo que esto implica para un local comercial es muy concreto: todo lo construido antes de 1970 se levantó sin ninguna exigencia sísmica, y lo construido entre 1970 y hoy responde a exigencias que se han ido subiendo en cada actualización.
Lo que va del siglo XXI
| Fecha | Zona afectada | Magnitud | Qué dejó |
|---|---|---|---|
| 23 jun 2001 | Arequipa, Moquegua y Tacna | 8,4 | Tsunami en Camaná; destrucción en el sur; fue el mayor sismo del mundo ese año. |
| 15 ago 2007 | Pisco, Chincha e Ica | 7,9 | 595 muertes y decenas de miles de viviendas destruidas. Se sintió más de dos minutos, en dos pulsos. |
| 26 may 2019 | Loreto (Lagunas) | 8,0 | Foco muy profundo: se sintió en casi todo el país con daños comparativamente limitados. |
| 30 jul 2021 | Sullana (Piura) | 6,1 | Cientos de viviendas de adobe y quincha dañadas en Piura y Sullana. |
| 28 nov 2021 | Amazonas (Condorcanqui) | 7,5 | Profundo; daños en Amazonas, Cajamarca y San Martín. Se sintió hasta Ecuador. |
Pisco 2007 es el caso más estudiado y el más parecido a lo que enfrentaría hoy una ciudad de la costa. Lo que falló fue previsible: viviendas de adobe sin refuerzo, albañilería construida sin ingeniero, suelos arenosos que amplificaron el movimiento y, en las edificaciones que sí resistieron, los elementos no estructurales —falsos techos, tabiquería, mamparas, letreros— que se vinieron abajo encima de la gente. La estructura aguantó y el local quedó inutilizable igual.
El patrón que se repite
Puestos en fila, cuatro siglos de sismos peruanos dicen siempre lo mismo:
- Mata la construcción, no el sismo. Adobe sin refuerzo, albañilería sin confinamiento, pisos agregados sin cálculo. Un sismo de 6,1 en Sullana derriba casas; uno de 8,0 en Loreto, a 140 km de profundidad, no.
- Los intervalos largos generan confianza falsa. Trujillo pasó un siglo entre 1619 y 1725. Lima lleva desde 1746. El tiempo sin sismos no reduce el peligro: acumula energía.
- El suelo decide. En cada evento hay barrios destruidos y barrios intactos a la misma distancia del epicentro, y la diferencia está debajo.
- Lo no estructural es lo que lesiona. En locales comerciales modernos, casi nunca cae el edificio; cae lo que estaba colgado de él.
- El tsunami es parte del sismo, no un evento aparte, y en la costa no espera ningún aviso oficial.
Qué se hace con cuatro siglos de datos
Lo que la historia deja no es miedo, es una lista de verificación. En una vivienda: mirar lo que se puede mirar y anclar lo que puede caer. En un local con público: los anclajes de racks, coberturas y estructuras colgantes certificados, la señalización y las luces de emergencia operativas, y la estructura evaluada si el local es antiguo o si se le hicieron modificaciones sin proyecto.
Y si ya hubo un sismo sentido, la revisión va antes de volver a abrir.
Si tu local está en la costa norte, se construyó hace décadas o acumula ampliaciones que nadie calculó, la pregunta pendiente es sencilla: en qué estado está lo que lo sostiene. Eso se responde con una evaluación estructural firmada por ingeniero civil colegiado. Escríbenos con la dirección y el giro y te decimos qué corresponde revisar: respondemos en 24 horas hábiles.
Fuentes: Enrique Silgado Ferro, «Historia de los sismos más notables ocurridos en el Perú (1513-1974)», Instituto de Geología y Minería, para los eventos históricos y sus magnitudes estimadas. Instituto Geofísico del Perú (IGP), catálogo sísmico y reportes de sismos para los eventos instrumentales desde 1940. Las magnitudes se expresan en magnitud momento (Mw); en los sismos anteriores a 1940 son estimaciones a partir de daños documentados y pueden variar según la fuente.